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jueves, 25 de octubre de 2018

viernes, 5 de octubre de 2018

ESPRONCEDA, NOLDE, ALMENDRALEJO Y RECUERDOS DIVERSOS


No deja de tener su gracia que un buen día me enterara que el tal Don José de Espronceda, nacido en Almendralejo pueblo que en su día llegué a conocer con "dos mocosos por banda y viento en popa a todo trapo" (ironía a costa de su famosa Canción del Pirata)  por la curiosa razón  que también fuera cuna de uno de los abuelos de mis descendientes, hombre de bien y quinto  hijo  varón del notario del lugar para más señas,  sin tener idea sobre la coincidente procedencia del poeta.  Lo cual no significa nada, pero no deja de resultar una de tantas casualidades que ocurren  por mi entorno, y no sería la primera, ni la segunda, ni la tercera, ni.......

Tengo entendido, a no ser que me enterara mal, que a D. José Espronceda se le ocurrió  escribir una historia espoleado por el misterio de una  dama de bello porte pero con rostro cubierto por espeso velo que acompañaba un entierro  con el que por casualidad se topó. Se cuenta que  espoleado  por una intensa curiosidad  muy propia del románticismo de su época, tuvo el atrevimiento de levantarle el velo para ver su rostro y se enfrentó a "una calavera", pues  no se trataba sino de la muerte.

Así reza el poema al respecto.




CANCIÓN DE LA MUERTE

Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.

Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.

Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.

Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.

En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.

Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.
Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.
Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.

......y ya de paso también copipego la "Canción del Pirata".  Lo que hoy día se interpretaría como una exaltación a la masculinidad. Pues vale tanto más me da que siempre me sentí "igualitaria y respetuosa" (claro que gracias a ello poquitas personas me comprendieron. Modas aparte, lo cierto es que le salió un poema sonoro y redondo que a todos los niños de mi tiempo nos hacían aprender para demostrar que habíamos aprendido a leer  y lo listos que éramos memorizando.  Como por en algún momento también fui una niña  me tocó identificarme  con aquellas palabras y jugar a piratas y a lo que se terciara, como los niños, aunque sobre todo me identificaba con aquello  de:

                                          »Qué es mi barco: mi tesoro, 
                                              qué es mi dios: la libertad,
                                              mi ley, la fuerza y el viento,
                                              mi única patria la mar». 

 ......con lo que me gustaba nadar entre el Mediterraneo y el Cantábrico.  Tan solo se trataba de una niña soñadora,  inquieta  y sin prejuicios, como tantas.







CANCIÓN DEL PIRATA
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul; 
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
—«Navega velero mío,
 sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Allá muevan feroz guerra
 ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.


»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»A la voz de ¡barco viene!
 es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
:
l.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»¡Sentenciado estoy a muerte!;
 yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.


»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Son mi música mejor
 aquilones
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

o me duermo
sosegado
arrullado
por el mar.
  

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar».





 Emil Nolde, nacido hace unos 150 años se hizo famoso por el uso radical del color en sus paisajes.  
Las pinturas de los Expresionistas fueron prohibidas por los nazis, pero ello no impidió que su obra dejara una profundísima huella.


Huelga decir que se trata una de mis imágenes "de culto". Lámina obtenida en la exposición dedicada a Nolde hace mucho tiempo en la Fundación Juan March que, con todas mis bendiciones, mi primogénito tuvo a bien apropiarse con la excusa que colgaba en su cuarto, porque también le encantaba, cuando abandonó el hogar materno hace tropecientos años.  ¡Parece que la imagen acabaría volviendo a su lugar de origen! 








domingo, 30 de septiembre de 2018

Recuerdos gráficos de 1969-1970. Picos De Leyenda (Pirineos - Huesca)



Mientras disfrutaba de los veranos de 1968 y 1969 por el pirineo Aragonés, gracias al enorme esfuerzo laboral y  estival de un progenitor prácticamente en edad de jubilación soñaba con poder disfrutar  de todo lo que por entonces me dio  por explorar a vista de águila, o de pájaro.




 También recuerdo a Susana, mi amiga escolar más afín durante la infancia y cuya madre, que tanto me protegió, consiguió que me sintiera como un miembro más de su familia. Era hija del valle de Ansó. Nunca la olvidaré aunque falleciera  mucho antes de lo debido.

Medio siglo después se materializarían aquellos sueños juveniles gracias a la tecnología.
Sobran más palabras puesto que las imágenes son suficientes  para estimular aquellos recuerdos tan unidos  a la memoria de mi padre y de la madre de Susana, a la vida.




Allá por 1971 se barruntaba un encadenamiento perpetuo al proceso reproductor de la vida lo cual me impediría seguir disfrutando  de la misma manera, por entonces atada y bien atada a los fogones.
También sigo agradecida a los avatares políticos de mi país que me ofrecieron  la oportunidad de liberarme de grilletes ajenos y ancestrales para iniciar una nueva vida sin más condicionamiento que mis propias limitaciones.
 
 




martes, 25 de septiembre de 2018

EN VERSIÓN VERDE ESPERANZA: "NOVILLOS" Y BIBERONES POR EL PARQUE DEL OESTE



Corría el curso preuniversitario 1964/65. ¡Qué gusto llegar al año 2018 para poder recordar a través de estas imágenes esta particular forma de "hacer novillos", recogida por una adolescente de su tiempo en un añejo diario de entonces. (Hacer novillos = término escolar y coloquial muy antiguo que significaba ausentarse de las clases obligatorias en el Instituto para, en su lugar, hacer  lo que apetezca al adolescente de turno). 
En mi caso rodearme de verde, estudiar lo que mejor me pareciera por libre y sin imposiciones sentada en el césped bajo un árbol para acabar deambulando mientras repasaba mentalmente lo aprendido.  Así disfrutaba, aproximadamente una vez al mes,  de un breve espacio de tiempo vacío de órdenes, mandatos y obligaciones, gozando  del parque más asequible a unos 40 o 30 minutos de distancia a paso de jogging (entonces no existía el término jogging (¿running?) sino que se decía "corriendo sin parar") de mi   por entonces hogar familiar en el castizo barrio de Chamberí.

Siempre me paraba un rato ante el rostro de Elena Fortún para agradecerle su presencia aunque fuera anterior a la mía, escritora que había influido en mi infancia temprana, quizás mucho más de lo que por entonces era consciente. A través de aquella Celia,  alter ego infantil de su autora, descubrí que no estaba sola ni era la única niña que sentía aversión por aquella sociedad  hispana compuesta por unos pobres adultos prepotentes, gritones, desgraciados, sacrificados y sobre todo ciegos, sordos y mudos.  Leer las aventuras de aquella niña representó un gran consuelo por la ausencia de compañía generacional familiar  solo  compensada por compañerit@s  en una escuela muy liberal, que había acabado un par de años antes.

N.B. De las calaveradas del tranvía "Pe-pe" tuve constancia cuando mi primo mayor, recién llegado de Villena para estudiar Filosofía en Madrid, me montó en cierta ocasión dos años antes.  Cuando me tocó acudir a las clases de la Facultad el tranvía Pepe había sido sustituido por un par de autobuses que hacían las lineas: Facultades-Moncloa y Facultades-Cuatro Caminos.  Esta última pasaba por delante de los Colegios Mayores construidos recientemente, siendo el de San Juan Bautista, de chicos, el más liberal por entonces pues  los fines de semana albergaba los conciertos de algunos cantautores y   grupos musicales juveniles, muy juveniles, del momento.

CURIOSIDADES DE MADRID
En España, se construyeron bajo licencia aparte de los 50 PCC de Fiat (Turín) que llegaron a partir 1943 para la EMT de Madrid que se les conocía como los “aceituneros” porque parte de su pago se efectuó con la exportación de aceite a Italia. En total fueron 110 los PCC con equipos de GEE. Con la suma de los 50 PCC Fiat, se numeraron del 1001 al 1160.travias pcc 1
Una anécdota, la línea Moncloa -Ciudad Universitaria circulaba en su trayecto por un puente, que aún existe, a la entrada al subterráneo de Cristo Rey. Los viajeros universitarios comenzaban a botar al paso del puente, cantando “pepe, pepe, pepe”, hasta que se le salía la pértiga del cable aéreo.
El Parque del Oeste, en mi biografía,  se trata de un espacio muy especial, no solo por lo anteriormente citado, sino porque  unos años  después también pasearía por los mismos espacios portando  un cochecito infantil de enormes ruedas con  la mayor ilusión de mi vida hormonal fértil  en su interior: un precioso tragoncete rubio de ojos verdes con visos de precocidad.  Entonces, en lugar de sentarme a leer, lo hacía para darle la papilla de turno y colocarlo sobre el césped, donde las caídas resultaban menos dolorosas, para que diera sus primeros pasos.
Aprovecho que acabo de descubrir este vídeo y ha espoleado unos recuerdos de los que debería dejar constancia por si acaso en un futuro el deterioro mental me invadiera. A dicho posible deterioro le podría permitir que se llevara lo más triste de mi ración de pastel mundano, pero no joyitas personales como las relacionadas con el Parque del Oeste.


lunes, 10 de septiembre de 2018

Una simple observación enlazada a las palabras de Elon Musk




Me parece que lo más sensato en el siglo XXI, sería admitir con todas sus consecuencias que el secreto de la vida reside en su complejidad.

¿Será por ello que para seres relativamente complejos la simpleza, a modo de relax mental, inicialmente resulte tan adorable y finalmente acabe percibiéndose como en exceso "cargante o aburrida"? ¿Se pueden imaginar unos padres con un adecuado grado de madurez teniendo una descendencia que no pasara de los tres años físicos y permaneciera en dicho estadio de madurez mental durante décadas? ¡Para eso tenemos a las mascotas, a los "irracionales domésticos", para saciar alguna instintiva  tendencia humana  hacia la predictibilidad, fruto de cierta simplicidad oculta bajo el manto de la tradición, esa estabilidad tan necesaria para la supervivencia de la especie, etc.!

Antes de seguir divagando vaya por delante  añadir que resulta necesario cierto autoplanteamiento personal  previo de lo que  para cada cual signifiquen los términos "complejidad" y "simplicidad", porque esa sería una particular  y muy importante clave  o punto de partida para interpretar las siguientes palabras.

Lo cierto es que no resulta lo mismo alcanzar cierta simplicidad, quizás resumida en una simple  fórmula matemática, tras un periplo circular a través de una enorme complejidad mental hasta alcanzar "la guinda", que permanecer anclado en una simplicidad permanente e insistente en un mismo punto.  No sería lo mismo el recorrido psicológico del primer caso que la inmovilidad del segundo anclado siempre en el mismo punto de cualquier recorrido, pongamos que circular, por lo del movimiento terráqueo y tal.  Y sin embargo, aunque dos aserciones divergentes se encuentren  en un mismo punto y  sigan utilizando  el mismo idioma socialmente admitido no podrían hallarse más alejadas entre sí y cierta  interacción no superficial implicaría frustración  en ambos casos. 

Pongamos un ejemplo muy común en nuestra  sociedad peninsular y en nuestros días: No sería lo mismo considerarse "ateo" por el hecho de no haberse molestado en pensar ni haber investigado, o deambulado, a través del mundo del pensamiento o de las emociones derivadas del desarrollo humano imbricado en  la historia, que asumir el mismo término precisamente por haberlo hecho ampliamente y haber establecido comparaciones y paralelismos entre la diversidad histórica y cultural de las civilizaciones a lo largo de la historia. Sin embargo el lenguaje común  imperante igualará  el mismo término de "ateo" en ambas circunstancias.   (La imagen de Babel sería la más apropiada en este caso) La persona más compleja seguramente se resentiría ante semejante simpleza verbal y bien podría convertirse en un resentido, un predicador, un "coach", o simplemente  un solitario mal interpretado como deprimido.

También resulta cierto que el relax impuesto por cierto orden consuetudinario y su consecuente reposo emocio/mental  prolifere entre seres de emociones y pensamientos complejos puesto que la simpleza, a modo de relax mental, inicialmente suele resultar adorablemente tranquilizadora hasta el punto de correlacionarse con el concepto de seguridad y reposo, para , una vez agotado su tiempo de permanencia,  acabar percibiéndose como en exceso "cargante"? ¿Será la razón por la qué algunos descendientes perciban a sus ascendientes como tal?: Cargantes, cuando durante su infancia resultaban tan primordiales  para su propia existencia? Parece que se trata del devenir de la vida biológica de cualquier especie en el planeta y conviene asumir  que para proteger su supervivencia la estabilidad inicial y la predictibilidad resultan imprescindibles, un verdadero armazón protector de la biología en el planeta.

 Un inciso: Me temo que siempre me esmeré en no resultar una madre cargante, y me planteo hasta que punto hice lo correcto dado que contradice lo que la mayoría de los descendientes convencionales esperan de sus mayores y genera unas consecuencias tan indeseables como las del caso diametralmente opuesto. Una experiencia algo semejante a lo del "periplo circular mental" expresado en el ejemplo anterior con respecto al ateísmo.

Insistiendo: Resulta patente  que muchos seres bastante complejos, en algunos momentos también  sientan el concepto de "evolución" como una amenaza, quizá porque las implicaciones sorpresivas subyacentes en dichos momentos se percibieran como un peligro a su  modo de vida y necesitaran de la primigenia  estabilidad o simplicidad, socialmente respaldada  por las costumbres o "consuetudino", las cuales  dejan de proteger en cuanto pierden su utilidad. De lo cual pocos se percatan, o si lo hacen se empeñan en intercambiar roles protectores con tal de mantener cierta sensación de seguridad en sus vidas. Ignoro si afortunada o desafortunadamente, cada cual tendrá motivaciones más o menos sustanciosas. 

Parece que  la alternancia, y cuanto más compleja mejor,  resulta imprescindible e inevitable en cualquier proceso de desarrollo y cuando cualquier desarrollo biológico se encuentre en entredicho surgirá la apoptosis inevitable para que la vida se siga perpetuando en  un planeta como el nuestro donde la biología reina por derecho propio.....de momento y donde un buen genetista afirmaría algo así como:"Si algo nos ha enseñado la genética es que la biología es mutación y las mutaciones se están produciendo continuamente. Esos cambios genéticos pueden resultar tanto beneficiosos como perjudiciales. Continuamente aparecen virus nuevos o virus viejos que han cambiado. Parece que resulta  imposible un mundo sin enfermedades."

Aunque he perdido interés por publicar las bobaditas que escribo, esta vez no me ha quedado otra que publicar esta última parida al escuchar, en inglés norteamericano, la larga, didáctica, en cierto modo hilarante y aparentemente espontanea entrevista  realizada recientemente por el entrevistador Joe Rogan a Elon Musk, un hombre, chavalote aún ante mi perspectiva,  puesto que pertenece a la generación de mis descendientes. Parece alguien sumamente inteligente, desprejuiciado  y a veces un tanto divertido llamado Elon Musk (aparece en la Wikipedia) a quien le han acompañado las circunstancias en las que se ha visto inmerso. Además  parece  haber adquirido importantes pensamientos abstractos (filosóficos) a través de la amalgama entre cierto tipo de inteligencia ingenieril/espacial, un pensamiento desprejuiciadamente práctico y seguramente un caldo de cultivo o circunstancias idóneas. ......y vuelvo a insistir que la clave del desarrollo de la vida consiste en su complejidad ..... aunque la mayoría de los seres humanos, aún desprovistos de inteligencia artificial resultemos aburridamente simples, cual macacos, empeñados en aferrarnos a  lo conocido por la simple necesidad de adquirir hábitos como referencias para nuestra supervivencia. 
Mi gran duda es si esta dinámica de  supervivencia biológica también se manifestará a través de la inteligencia artificial que nos va penetrando por todos nuestros poros.

  Permítaseme pensar mal, ¡serán cosas de la edad y los trompicones!  Claro que ya puestos,  también podría rebatir mis propios pensamientos negativos con otros positivos diametralmente opuestos utilizando los mismos argumentos, en algo habrá que entretener las neuronas alborotadas!

El video  versa sobre el futuro de nuestra humanidad sumida en unos importantes momentos de transición tecnológica  y enfocado  a través de la circunstancia en ciernes, o ya presente, conocida como inteligencia artificial y global.  (A.I.) Algo tan actual en este nuestro presente inmediato. Se desarrolla en inglés coloquial, pero como resulta ser mi lengua materna paralela me apetece plasmarlo en esta entrada.....para no olvidarme, claro está! Perdonen la circunstancia.

jueves, 16 de agosto de 2018

EL FILÓSOFO IGNORANTE



http://archivo.e-consulta.com/blogs/consultario/sobre-el-filosofo-ignorante-de-voltaire/




Es precisamente el exceso de ambición y la presunción que la acompaña lo que ha hecho hasta hoy tan ineficaces a los filósofos. En un párrafo contundente de este libro, Voltaire traza un balance desolador:
“Desde Tales hasta nuestros profesores de universidad, y hasta los más quiméricos razonadores e incluso hasta sus plagiarios, ningún filósofo ha influido ni siquiera en las costumbres de la calle en la que vive. ¿Por qué? Porque los hombres se conducen de acuerdo con la costumbre y no según la metafísica. Un solo hombre elocuente, hábil y acreditado logrará mucho sobre los hombres, cien filósofos no conseguirán nada mientras no sean más que filósofos.”
No hace falta decir que Voltaire quiso siempre ser ese hombre elocuente e influyente y no uno más en la caterva estéril de los filósofos digamos “puros”.
El filósofo ignorante aparece mencionado por primera vez en una carta de Madame du Deffand a Walpole, fechada en 1767. Es lógico suponer que fue escrito el año anterior, es decir ya en la ancianidad del autor. Está compuesto de apuntes breves, a veces perentorios (estilo “no le des más vueltas”) y a menudo irónicos o mejor: sarcásticos. Ni siquiera Locke, al que admiró y veneró toda su vida, se salva de algunos zarpazos. Voltaire vuelve a defender su deísmo contra todo y contra todos (en especial contra actitudes como la de Spinoza, al cual sitúa perspicazmente del lado del ateísmo a pesar de hablar tanto de Dios). Para su mente práctica y ordenada, un Ser Superior que garantice el orden racional del Universo y la ley moral, pero sin mezclarse en querellas inquisitoriales ni absurdas supersticiones, es un servicio público intelectual de primera necesidad. Si por casualidad no existiera, deberíamos inventarlo y defenderlo nosotros —es decir, los humanos que queremos vivir mejor— por razones de estricta utilidad…
En las últimas líneas, constata que el “monstruo” enemigo de la razón (al que no es difícil poner nombre y apellidos, aunque varíen a lo largo de la historia) sigue activo y por tanto quien defienda la verdad corre el riesgo permanente de ser perseguido por causa de ella. Sin embargo, a pesar de esa amenaza, no debemos permanecer “ociosos en las tinieblas”. Es el mensaje final de alguien que permaneció activo y combativo hasta su último aliento.
Fernando Savater, al respecto dixit:
Empecemos por constatar algo obvio y que sin embargo puede sonar paradójico: llamar a un filósofo “ignorante” es una redundancia. Desde sus orígenes, ser filósofo es asumir que uno no posee a sofía, la sabiduría, sino que solamente aspira a ella con amor —filía— no siempre correspondido. Ya de entrada se admite que no se es un sofós, un sabio, sino sólo alguien que duda de los saberes establecidos y suspira por un saber verdadero, tan invulnerable a la duda como, ay, inalcanzable. El sabio sabe que sabe (o cree que sabe) mientras que el filósofo sólo sabe que no sabe… pero está seguro de que le gustaría saber.
No es cuestión de modestia, nada de eso, sino al contrario, exceso de ambición intelectual: lo que el filósofo quisiera saber es algo tan vasto y esencial que desborda los conocimientos asequibles a nuestras limitadas capacidades de observación y experiencia. Por eso sus mayores triunfos se resuelven finalmente en fracasos, por eso ningún filósofo logra poner punto final a la filosofía… ni siquiera anular definitivamente a los filósofos que le han precedido y que siguen presentes en su propia obra, dudosos y tenaces. Dedicarse de veras a la filosofía es renunciar a la resignación y a la paciencia, tan sabias. El filósofo es —y pido perdón por parafrasear a José María Pemán— un “divino impaciente”.
La impaciencia de Voltaire iba por otro lado. A él no le desazonaba la ausencia de certezas definitivas y esenciales, sino la urgencia de acabar con los errores —de uno u otro tamaño— que obstaculizan el logro de una vida razonablemente dichosa y próspera para los humanos. Si alguien creyó firmemente (pese a su radical escepticismo) en el primum vivere, deinde philosophari, ése fue Voltaire. Combinaba un agudo escepticismo respecto a la posibilidad de resolver de una vez por todas las grandes cuestiones con un optimismo militante sobre la mejora de los asuntos cotidianos: está a nuestro alcance lograr una vida más racional, más higiénica, mejor informada y menos cruel… si acabamos con prejuicios y supersticiones. Los filósofos deberían aplicarse a esta tarea y no a intentar resolver acertijos metafísicos que trascienden lo que un modesto mamífero como es el hombre puede abarcar.

Un inciso de loa a cierta reflexión un tanto introspectiva:

Es creencia común que resulta difícil ser totalmente feliz, y demasiado cierto es, pero quizás resultaría posible llegar a serlo si entre los hombres las reflexiones y los planes de conducta precedieran a las acciones. Nos vemos arrastrados por las circunstancias y nos entregamos a ilusiones que nunca nos deparan más de la mitad de lo que de ellas esperamos; en fin, no percibimos claramente los medios de ser felices hasta tropezar con los obstáculos nacidos de la edad y de las trabas que nos imponemos nosotros mismos.
Anticipemos algunas reflexiones aunque se manifiesten tardías que manifiesten  lo que la edad y las circunstancias de una vida hubieran podido ofrecer de otra manera, o no, y  con demasiada lentitud. No impidamos una parte del tiempo precioso y escaso del que disponemos para sentir y pensar, y "calafateemos nuestras barcas" de momentos que sirvan para procurarse los placeres que les pueda deparar la navegación. De lo contrario sería algo parecido a permanecer en circunstancias inferiores a aquellas que nos hicieron creer y nos creímos  merecer, en otras palabras: un infierno.

Tras semejante reflexión tan solo me queda añadir que la clave debe consistir en ejercer de equilibrista emocional entre los dos polos opuestos al que pertenecemos por el hecho de haber brotado cuales "homo sapiens al cuadrado"  (qué ironía) el "supuesto polo particular"  ese que apenas si es pero cuya realidad no solo pesa sino apabulla y el colectivo al que pertenezcamos y que nos arrastra cuando suben las mareas......propiciadas por algo tan físico como los ciclos lunares/emocionales/económicos/etc, ciclos diversos al fin y a la postre.  
Ello da que pensar a esta filósofa sumamente ignorante, y cual resorte inducido, brotan espontaneamente en su mente los conceptos psicológicos de bipolaridad y esquizofrenia colectivamente congénitos que pretenden expresarse a través de la materia del mundo físico al que pertenece. ¿Cómo conseguir que semejante pareja conceptual tan dispar consiga alguna "danza equilibrada"  cuando no se ha nacido equilibrista? ¿Se podrán encontrar referencias/muletas  al respecto en el comportamiento estelar de las galaxias, del universo, de los agujeros negros? ¿Acción versus Inactividad? ¿Alternancia? ¿Y de qué manera? Decididamente, una ignorancia supina que inclina el tablón de las dudas hacia una inexorable actividad vital.