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jueves, 24 de mayo de 2018

EL NÚMERO CUATROCIENTOS NOVENTA Y SEIS CLAVE EN LA CULTURA GRIEGA



Vaya por delante mi agradecimiento profundo a tantas personas que han entregado su tiempo y a veces hasta su vida en aras de cualquier forma de pasión/investigación que ofrezca oportunidades de mejorar la sociedad.

¿Se podrá escribir que en su día, hará más de un cuarto de siglo,  me mantuve alerta ante cualquier   publicación  referente a la emocionante teoría de las cuerdas y que desde la perspectiva del paso del tiempo asuma  podría haber influido en mi trayectoria discursiva?


Evidentemente son palabras de una persona que ha pasado la vida investigando  con  muy limitadas luces pero de forma instintiva y subrepticia sobre cualquier información a la que pudiera tener acceso sobre el mundo de la física convencional y cuántica para interrelacionarla con el mundo  del pensamiento histórico.  Actividad envuelta en el  disfraz vital convencional que la sociedad de su momento demandaba para no llamar incómodas, crueles e inconvenientes atenciones.

 Esto del "disfraz" se trata de una actitud de supervivencia muy típica y tópica entre colectivos socialmente maltratados porque suelen proliferar entre  sociedades puntuales en el tiempo, (como ocurre con todo) pero  víctimas inmediatas de las consecuencias sociales de guerras civiles, dictaduras o prejuicios sociales de género. Quizás también entre personas con un cierto complejo de inferioridad, o claramente inferiores para las demandas de lo que cualquier colectivo puntual de su  tiempo considerare convencional (¿modas?). 
Para este tipo de individuos  la vejez con todos sus inconvenientes pasa a adquirir tintes de verdadera liberación y por supuesto el punto final, es decir la muerte, se enfoca como un justificante para la liberación total asumiendo con gusto su manto de disipación.
 Lo verdaderamente triste resultaría disiparse sin haber alcanzado el punto máximo de maduración, decrepitud incluida. Alcanzar ese punto resultará una verdadero privilegio e implicará una protección incondicional a la infancia de cualquier ser vivo.



8 comentarios:

  1. Nos movemos siempre en la misma dicotomía: personas que dedican su tiempo o parte de él a hacer más llevadera -también más entretenida o divertida- la existencia del prójimo o personas que ponen los cinco sentidos y todo su tiempo simplemente en enriquecerse, pese a quien pese. Enriquecerse por fuera no por dentro. Algo típico de los que valoran más el tener que el ser. De los dos casos hay hoy sobrados ejemplos.
    Un saludo.

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    1. CAYETANO: Voy a ser muy radical. esta vez al hilo de tu comentario escribiendo que cada cual excavamos nuestra propia tumba en vida al son de la aleatoriedad espacio temporal y genética. Al fin y al cabo ya me cansé de romperme la crisma contra una gran porción de cegueras y sorderas hasta que llegué a la conclusión que me estaba llevando el premio gordo en necedad videoauditiva de tanto insistir en unos valores nada imperantes en el tsunami social imperante y en el que me hallo inmersa. ¡Vaya, parece aún me queda algo de ira, caramba!

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  2. Yo también seguí el tema de la Teoría de la Teoría de las cuerdas que
    es apasionante. Desde muy antiguo se tiene conciencia de que lo macro
    está relacionado con lo micro. "Como es arriba, es abajo".

    Me gusta creer que quienes hacen/hacemos cosas por otros en nuestro
    pequeño diario hacer somos más que las otras, que buscan enriquecerse en metálico,
    como señala Cayetano o de esas que quieren destruir a otros por maldad, codicia o envidia. Al fin y al cabo las sociedades vamos avanzando a trompicones, pero avanzamos. Siempre ha habido lio.

    Besos, Emejota


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    1. MYRIAM: Lo que escribes es muy lindo. Así pensaba en algunos momentos de mi vida, (algo muy típico en personas inclinadas a cierta psicología trascendental) cuando era "buena". Ahora ya he asumido que no lo soy necesariamente y que debo redirigir mi vida hacia una forma de alegría interior intentando comprender y sentir a personas terriblemente diferentes a mi persona, aunque en su día las considerara limitadas y aburridas, al encontrarse en circunstancias menos afortunadas que la propia. ¡Eso si, siempre evitando que vuelvan a echar mano a mi frágil cuello en su beneficio!
      ¡A seguir cuidándonos mucho, Myriam!

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  3. Descubrí la teoría de cuerdas, en la universidad, en unas clases que se llamaban radiaciones. Era sobre aspecto físicos del cuerpo humano.

    La olvidé, puesto que no tenía que ver con mi campo, pero luego la retomé al percatarme de que aun sin demostrar, era parte de nosotros mismos.

    Yo creo que el bien se hace sin decir nada. No son pocos quienes lo practican y a lo mejor no siquiera tienen cara de buenas personas. Pero eso se lleva por dentro. Me refiero a la bondad, aunque parezca un troglodita...

    Besote guapa. Sabes una cosa?. Hay una sit com americana que se llama Big bang theory...Su protagonista, Sheldon Cooper (el personaje) investiga sobre esa teoría. Una crítica muy ácida sobre la sociedad actual y como vemos a los "frikis".

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  4. Me ha gustado mucho tu comentario! Visitaré el lugar que me indicas.

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  5. Yo, sinceramente, ni idea...
    Besos y salud

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  6. GENIN. Da lo mismo con tal que te cuides mucho y bien!

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Gracias por tu tiempo.