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lunes, 30 de octubre de 2017

UNA APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DE ESPAÑA. Autor: J. Vicens Vives

Evidentemente no soy historiadora de modo que no pretendo emitir opinión personal al respecto  sino mostrar  respeto por un librito que me fue recomendado durante mi primer curso  de la Facultad de Letras de la Universidad Complutense de Madrid.  Historia de España era  una de las asignaturas obligatorias ( en realidad todas las asignaturas nos venían impuestas pero en primero y segundo de “comunes”  tan sólo podíamos elegir entre griego o árabe y yo elegí esta segunda lengua porque todos comenzábamos de cero puesto que me vino impuesto por fuerza hacer el bachillerato superior de ciencias y evidentemente andaba  bastante verde en griego. Por cierto no recuerdo absolutamente nada de dicha asignatura pese al orondo sobresaliente que recibí. Por supuesto el latín era obligatorio en dicho curso académico.... y también lo olvidé.  Escrito lo cual me queda claro que olvido radicalmente todo aquello que no suponga utilidad alguna en mi existencia ¿Se tratará de algún tipo de memoria selectiva, nulo interés por lo inservible o descaradamente disponer de una pésima memoria para los datos que dejan de manejarse en la mente? ¡Con lo que cuesta abrir nuevos caminos entre neuronas, neurotransmisores mediante, mejor esforzarse en cuestiones que a uno le parezcan interesantes!  


 Parece ser que esta edición, concretamente, cuesta 5 € más gastos de envío.
  
APROXIMACIÓN A LA HISTORIA DE ESPAÑA de J. VICENS VIVES se trata de un librito que guardé con gran cariño, mientras que los correspondientes al resto de las asignaturas, incluido el convencional tocho sobre Historia de España volvieron a su origen, es decir cierta tiendecilla muy cutre de la calle de los Libreros. Una especie de estrecho callejón  que desembocaba en la castiza Granvía madrileña donde los estudiantes comprábamos de segunda, tercera, cuarta o quinta mano  los textos recomendados por los catedráticos de turno para después  revenderlos en el mismo lugar una vez aprobada la asignatura, siempre y cuando los hubiéramos mantenido en buen estado.  El que ahora deseo resumir se salvó de dicha reventa hace medio siglo, básicamente debido a su contenido, sentía que me podría ser útil en cualquier momento,  si bien  su peso y tamaño lo  habrían reducido a un injusto y  exiguo precio.  Me temo que fue entonces, sumado a diversos paseos por la Cuesta Moyano, cuando inconscientemente tomé conciencia de las enormes  injusticias editoriales, seguramente instadas por diversas manipulaciones comerciales, para subsistir; así como del maltrato secular de la sociedad a la erudición.  Hecho que un cuarto de siglo después me fue confirmado por editorialistas honrados que responsabilizaban en gran medida a los medios de distribución  desarrollados en una  sociedad  moderna y contemporánea,  amen de altamente competitiva.
 Fue entonces cuando  también tomé conciencia que mi verdadero instinto se encontraba muy alejado de dicho mundanal barullo y que para subsistir tendría que desarrollar otros subterfugios mucho más convenientes  y vulgares. Finalmente, cuando dispuse de tiempo para practicar mi hobby principal y  descubrí todo lo que se podía hacer en la red,  ya resultó demasiado tarde, había perdido la ilusión en aras de  otros intereses mucho más acuciantes . Me daba la sensación que aunque ciertas formas o formalismos sociales hubieran cambiado, el sustrato psicológico de la sociedad permanecía igual que siempre.
 Este librito se basa principalmente en  ANÁLISIS DE FONDOS o sustratos psicológicos que se desarrollaron sobre el cortex de la península europea más cercana al continente africano,  aunque también necesite sustentarse en FORMAS (hechos, fechas, personajes)  históricas para sacar conclusiones históricas.


Compruebo en la red que existe otra de Salvat.

He tenido a bien repasar este librito,  dadas las actuales circunstancias históricas que estamos viviendo, para intentar establecer algún tipo de correlación entre las peripecias  por las que el país donde me nacieron está pasando y un pasado histórico aparentemente fiable.  Se  me ha ocurrido que nada podría resultar más interesante que COPIAR, directamente algunos párrafos de su autor. En esta entrada comenzaré por el prólogo que ya he resumido a base de copipegar  e hilar los párrafos que me han parecido más interesantes.  Hasta la fecha sólo llevo “trabajado“ hasta el s. IX, que dedicaré a una entrada programada para  mañana, pero seguiré.
Se puede averiguar la vida y milagros J. Vicens Vives,  autor y editor, a través de los diversos links disponibles en la red; basta con  teclear su nombre.  Si bien conviene discernir  que quienes nacimos más tarde que este maestro hemos de tener en cuenta su fecha de nacimiento así como la de su deceso para interpretar mejor sus percepciones puesto que por entonces  conceptos  tales como GLOBALIDAD E INMEDIATEZ no formaban parte de su tiempo histórico.   Además como  víctima de la incivil guerra española, pues  fue injustamente desterrado por mediación de sus enemigos, su exposición histórica finaliza allá por 1934.  No existe peor hierbajo venenoso que florezca con más fuerza y tenacidad en una contienda entre hermanos que el de  la envidia endémica suscitada por los odios personales, o viceversa, los odios personales suscitados por la envidia; producto de medias verdades, confusiones más o menos malintencionadas, silencios capciosos e interesados,  todo ello envuelto en oscuros mantos de desconocimiento  a la par que una inmensa ausencia de empatía.


  
Quien escribe estas palabras conoce bien    los acontecimientos acaecidos  a partir de 1960 porque, al igual que sus coetáneos,  los ha vivido,  entresijos  de una cruel contienda que se vino fraguando a lo largo de los siglos y que se materializó durante la existencia de sus  ancestros más directos así como todos los acontecimientos históricos posteriores y propios a su generación. Una generación llamada a cauterizar  y restañar heridas propias y ajenas.
 Por las venas del autor de esta “Aproximación a la historia de España” no solo corre sangre mediterránea  sino que pertenece a la misma generación de sus padres,  también de cuna levantina.  Ya veremos si tras la exposición del presente resumen del  Prólogo la presente escribiente/ copiadora sabe elegir los párrafos adecuados para exponer sucinta pero claramente la visión del historiador y medievalista Vicens Vives, fallecido en 1960, es decir  cuatro meses tras escribir el prólogo de esta  obra.**



RESUMEN DEL PROLOGO

FACTOR BISAGRA:  Por un lado la liquidación de una serie de posiciones anacrónicas  de la escuela erudita y filológica nacionalista castellana  y  por otro  el nacimiento de un nuevo concepto de historiar, abierto a la vida real, hecho de sangre humana e incompatible con los grandes temas abstractos  y  de la píldora política e ideológica que envenenó la historiografía hispánica. La difusión de los nuevos métodos auxiliares tales como el demográfico, el económico, sociológico y estadístico permiten creer que muy pronto se impondrá una ley en la fronda caprichosa e ininteligible de la selva histórica española, y que la claridad  y la medida barrerán de ella el follaje romántico y el oscurantismo religioso.  En  otras palabras que permaneceremos fieles a nosotros mismos y no rehuiremos comprender la vivencia del pasado evadiéndonos hacia    zonas de pura especulación histórico-metafísica.
Mano tendida a todos los historiadores de buena voluntad, cualquiera que sea su campo, grupo o escuela.   Tan solo excluir a los que descienden a palestra con odios políticos y lanzan sus dardos parapetados en cómodos e inmerecidos reductos oficiales.
Si la historia de las instituciones nos indica aproximadamente la línea por donde circulan las energías biológicas, lo que comporta un considerable progreso sobre la consabida sucesión de monarcas y batallitas, no detenta  en absoluto la clave del secreto de la historia. Ni reglamentos, ni privilegios, ni lees, ni constituciones nos acercan a la realidad humana.  Son fórmulas que elevan límites, pero nada más que límites.  La expresión de la vida se halla en la aplicación del derecho, de la ley, del decreto, del reglamento; en la forma cómo los hombres tergiversan la voluntad ordenadora de estado, corporación u oligarquía. No en la institución  considerada en sí misma, sino en el hervor humano que se agita en su seno.  Para aprehenderlo histórica  es preciso ir directamente a la colectividad humana que representa, con sus apetencias, sus pequeños orgullos y sus profundos resentimientos, que de todo hay en la viña del señor.
En primer lugar, hasta la fecha, (1960 del pasado siglo) toda historia de la cultura ha exigido un esquema mental previo: ortodoxo o heterodoxo, idealista o materialista, unitarista o evolucionista.  Pero la vida rehúye cualquier encuadre.  Es vida haciéndose a sí misma, salvo en una acepción biológica o teleológica.  Hasta hoy la historia de la cultura no es más que un estudio de minorías intelectuales y por lo tanto representa el examen de una microscópica porción de la mentalidad actuante en un determinado período histórico.  Tal punto de vista equivale a la miope concepción de la antigua historia política, limitada al examen de unas cuantas cabezas coronadas y de sus adláteres.  Finalmente, la historia cultural no ha sabido un método convincente para fijar el peso de las aportaciones espirituales y materiales de un país o de una sociedad.  Tanta controversia convierte a los “culturalistas” en punta de lanza no ya de la vanguardia de la ciencia histórica, sino de mesnadas políticas dispuestas a la conquista del poder.
El autor cree fundamentalmente que la historia es la vida, en toda su complejidad y no se siente atado por ninguna prevención apriorística, ni de estado, ni de especulación, ni de finalidad.  El autor desprecia el materialismo por unilateral, el positivismo por esquemático. También considera que en la historia la estadística no es una meta acumulación de cifras sino que se trata del arte de aplicar porcentajes y constantes, promedios y coeficientes.  Sirve para definir claramente el número de veces que los hombres reinciden en los mismos actos, las zonas de mayor afluencia de sucesos y sobre todo para cifrar los intereses materiales o  económicos y espirituales de la humanidad. (Así vemos que dos derrotas sucesivas en los campos de batalla del siglo XX no han mermado el peso de Alemania en el concierto europeo)
Como la historia de las ideas se trata de una cuestión muy “capilar”, no se debe incurrir en el defecto de generalizar,  y para abarcarla es preciso extender la investigación e ir a la consulta de archivos neutrales, es decir de aquellos que reflejen ingenuamente la PLURALIDAD MENTAL DE NUESTROS ANTEPASADOS.
Tanto la excesiva tolerancia erudita por parte de Américo Castro como el empeño castellanista de Claudio  Sánchez Albornoz han dejado (cernieron)  una harina histórica finísima  y de buena calidad sobre todo cuando sus resultados se divulguen y afecten la conciencia castellana. Pues Castilla se encuentra enfrentada desde 1898 con una grave crisis de conciencia que la desasosiega, ha querido hacerla derivar de las actitudes negativas de otros pueblos hispánicos, tal el catalán.  Reacción muy comprensible e incluso eficaz para la psicología colectiva castellana, teniendo en cuenta que el juego de contradicciones internas entre Castilla y Cataluña, desde el siglo XVIII mantiene el estímulo vital y la cohesión del Estado Español. 
Tanto D. Américo, como D. Claudio  se conciertan en un  gigantesco acuerdo, aunque a ambos autores les parezca imposible, en lo que se ha dado en llamar el “cortocircuito de la Modernidad” , es decir la paralización de Castilla en el siglo XVI debido al triple esfuerzo europeo, colonial y dinástico. Puede suponerse que entonces fue superada por un acto de voluntad nacionalista, extrañamente no vinculado a la historia, excepto en el caso de los universitarios que se agruparon alrededor de Menéndez Pidal y Gómez Moreno.  Ni en Unamuno ni en Ortega hubo toma de contacto histórico, ellos se acercaron al alma castellana a través de una experiencia que fue muy personal a la vez que “eterna”.  De dicha experiencia surgió una Castilla irreal para todos los hombres de aquella generación y sobre todo, por sus epígonos.
Los factores básicos de la historia peninsular son hombres, miseria y hambre, epidemia y muerte, propiedad territorial, relaciones de señor a vasallo, de funcionario a administrado, de patrono a obrero, de monarca a súbdito, de sacerdote a creyente, de municipio a municipio, de pueblo a pueblo, de capital a provincia, de producción individual a renta nacional, del alma con Dios.  Factores estos que no están tan alejados de los que han experimentado los países mediterráneos vecinos, por lo que  resulta  muy dudoso  que España sea un enigma histórico como opina Sánchez Albornoz, o un vivir desviviéndose como afirma  Américo Castro.  Demasiada angustia unamuniana para una comunidad mediterránea, con problemas muy concretos, reducidos y “epocales”: los de procurar un modesto pero digno pasar a sus treinta millones de habitantes.
   Escrito en Barcelona, en febrero de 1960 por J. VICENS VIVES.**


** palabra de emejota
** Texto extraído del libro.



4 comentarios:

  1. Fue la asignatura que mas me gustó en Bachillerato, Historia, claro que en realidad no la estudiaba, la leía como si de una novela de aventuras se tratara, el resto era cuestión de la memoria que entonces tenia, por eso, ante mi perplejidad, me he leído tu post enterito, cosa que sabes que no es muy frecuente cuando es algo muy largo, lo que pasa es que yo soy mas de ir al grano, y el grano claro y gordo, y en ese prólogo, no lo he percibido, lo cual no es de extrañar porque mis neuronas están, las que me quedan, bastante apolilladas, mis capacidades de análisis y cognitiva han mermado bastante, debo reconocerlo, en fin, espero leer y percibir el "grano gordo" en la siguiente entrada que anuncias :)
    Besos y salud

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  2. GENIN: Espero que la siguiente entrada sea de grano más gordo y de tu agrado. Las siguientes seguirán con el resto de los capítulos pero tardaré una semana más. Tardaré unos días porque no debo exponer la vista a demasiado tiempo seguido ante una pantalla luminosa.

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  3. Esa edición de Salvat que sale en una foto es la que tengo yo. Fue una de las primeras colecciones económicas de los tiempos modernos que llegaba a los kioskos, pero solo compré alguno que otro. No tenía para hacer la cole completa no obstante ser baratos, ya ves. Ignoro cómo se considera actualmente el papel de historiador de Vicens Vives, los estudios de Historia han evolucionado muchísimo, afortunadamente.

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  4. FACKEL. Mi editorial era diferente y no la he encontrado en la red. Con respecto a la colección Salvat hice algo parecido, solo recuerdo haber comprado el de Antonio Machado.

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Gracias por tu tiempo.