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sábado, 22 de abril de 2017

EN BÚSQUEDA DEL HEROE SOLAR .... y III

El premio del héroe no siempre ha de ser el “hierosgamos” sino que en otras ocasiones se encuentra representado por un ELIXIR SAGRADO que debe conseguir.  Este tema no solo aparece con regularidad en los cuentos de hadas sino también en mitos como el del Gilgamesh babilónico, quien hurtó una rama del ÁRBOL DE LA INMORTALIDAD o el de Prometeo, que robó el FUEGO SAGRADO de Zeus o el de Jasón como ladrón del VELLOCINO DE ORO.  Dicho elixir generalmente se encuentra en manos de un monstruo, dragón, hechicero o brujo y el héroe debe escamoteársela y devolverla a la vida ordinaria.


LA NATURALEZA ILÍCITA DE LA MISIÓN DEL HEROE  puede decir mucho sobre los conflictos y dilemas inmanentes a la necesidad del plantear la necesidad de expresar EL  ASPECTO SOLAR.
En la actualidad la soledad  y la enemistad por parte de la gente resultan equivalentes emocionales a los peligros con los que se enfrenta el héroe arquetípico en sus pugnas.  El problema de la culpa (o del consiguiente miedo a las represalias) que implica conseguir el heroico elixir de la vida.  Es como si hubiera algo ilícito en el hecho de llegar a ser uno mismo, porque ello implica  “robar” algo de la psique de la masa, algo que era propiedad común del inconsciente colectivo.  Este dilema puede vestirse fácilmente con un atuendo político, aunque la esencia  verdadera de toda ideología política se ha de hallar en última instancia en los individuos que la formulan.  Cuando más separados nos sentimos, más intensa es nuestra vivencia de un sentido arquetípico de culpa, habida cuenta que el término “guilt” proviene de una raíz anglosajona que significa “deuda”. Y un profundo sentimiento de estar cancelando una deuda, bien sea con la madre, la familia y la colectividad, aparece junto con cualquier acto de creación individual que nos separa de ellos.
Existen muchas personas que tienen miedo de expresar las potencialidades de las que se saben poseedoras porque en algún nivel temen la separación de la psique familiar que tal expresión llevaría consigo.   Liberarse en la medida suficiente para trascender el círculo familiar, especialmente si los propios padres estuvieron bloqueados y fueron personas reprimidas y/o sofocadas.  Ello viene a ser  equivalente de la lucha con el dragón mencionada anteriormente.  Para estas personas más vale quedarse donde uno está, aunque se sienta  frustrado prefiere saber que el CORDON UMBILICAL  Y  SU HECHIZO LUNAR sigue intacto.  “Después de todo”, nos dice la voz interior del colectivo, “¿Quien te crees que eres? ¿Qué derecho tienes a llegar a ser algo que tus padres jamás pudieron ser después de todo lo que sacrificaron por ti?” 
En torno de la expresión del Sol, existiría, pues una dosis considerable de culpa porque expresarlo significaría robar un elixir que pertenece a todo el mundo…aunque permanezca sin usar.  Dicho elixir no puede hacer nada en el nivel de la masa mientras no llegue un héroe que sepa qué hacer con él; pero el hecho de que un individuo lo posea significa, que al menos inicialmente, se lo arrebató a la masa.   Sin duda alguna, una de las tareas del héroe es devolver, al final del cuento, algo a la  colectividad, pero esto no mitiga el sentimiento inicial de pecado.


En el ciclo wagneriano del “Anillo del Nibelungo”, el dragón-gigante que guarda el oro yace durmiendo (inconsciente) sobre su tesoro y seguiría haciéndolo durante toda la eternidad de no aparecer el héroe-ladrón.  El oro solar se trata de un potencial humano, común a todos nosotros pero si se encuentra enterrado en el inconsciente siempre permanece en estado potencial.   Se necesita a un perillán que consiga hacer efectivo el elixir.  Sin embargo dicha acción se trata de un robo y el héroe sufre por ello.  De ahí que deba retornar como aportador de cultura y así sentir que puede saldar su deuda; POR  TANTO EL HÉROE SIENTE QUE DEBE CONVERTIRSE EN REDENTOR DE SU PUEBLO SALDANDO DE ESTA MANERA LA DEUDA EN QUE INCURRIÓ AL ROBAR UN ELIXIR QUE  (TRISTEMENTE) TAN SOLO PUEDE UTILIZAR PARA SÍ MISMO  PORQUE AL RESTO, AUN INCONSCIENTE, NO LE SIRVE.


Pero el héroe siente que debe algo a la psique de la masa y a cambio debe crear algo original.  LA CULPA APARECE COMO EL  ROSTRO DE LA SOMBRA DEL ALTRUISMO, y  siempre  se suele encontrar instalada junto al impulso de redimir,  un motivo demasiado  inconscientemente poderoso en las profesiones que se basan en ayudar a los demás.
El mismo tema aparece  en el relato bíblico de Adán y Eva, porque también ellos son encarnaciones del héroe solar.  La manzana que da el conocimiento del bien y del mal es el fruto de la conciencia, que inevitablemente nos aparta de la fusión con Gea.   Ellos rogaron algo que previamente sólo pertenecía a  Dios, elixir que sólo pertenecía a Dios, un elixir que permanecía en el Árbol sin que nadie lo cogiera ni se lo comiera.   Fueron castigados  por su atrevimiento y no pudieron volver al Paraíso hasta que el héroe-redentor solar apareciera, en la figura de Cristo, a pagar sus deudas.  Una vez que el sol haya  empezado a brillar no podremos volver a entrar por las puertas del paraíso externo a menos que encontremos en nuestro propio interior a un redentor que pueda rescatarnos saldando nuestra deuda.  Lo lamentable es que, por lo común, nos sigamos empeñando en encontrar el paraíso fuera.



El mito solar del héroe no se nos da una sola vez en la vida, sino que compite continuamente en muchos niveles, este difícil proceso del retorno sigue a cada acto de creación y de triunfante autorrealización.  A veces el retorno se refleja como una época de depresión, porque la realidad mundana contrasta dolorosamente con las grandes tareas interiores a las que algún@s se han acabado entregando.  Así nos encontraremos que para los temperamentos fogosos (puesto que el  SOLaridad  representa  fuego por excelencia)  este regreso a la vida ordinaria puede resultarle especialmente difícil porque le parezca muy aburrida y resulta probable que el  perillán héroe de fuego  esté planeando una próxima búsqueda antes de haber terminado la anterior.




https://www.youtube.com/watch?v=Y3ZzXzQKB1A

8 comentarios:

  1. Al hilo del relato, se me ocurre que Calígula padeció una enfermedad de la que salió fortalecido. Cuando se recuperó dijo que había sufrido una transformación y se había metamorfoseado en una divinidad. Estaba radiante, como Apolo, como el Sol. Un personaje digno de Campbell... y del mundo de la farmacología.
    Saludos, Emejota.

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  2. CAYETANO. Ay, ay cuanto chaladit@ reproductor ha crecido y se ha multiplicado "in situ" . Y somos sus descendientes!!

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  3. Cierto, hay muchas crisis en la vida de un ser humano que tienen que ver con este aspecto de autorealización en distintos niveles del mito solar. No comparto la idea de que la culpa es la sombra del altruismo. Para mi, este tiene que ver y va unido a la generosidad.
    El mito de Adán y Eva tiene de interesante además para mi que a partir de la comida de la manzana, surgió la humanidad, que no hubiera tenido cabida ahí en el Edén con este par si no perdían la inocencia jajajaja.

    Un abrazo y muy buen fin de semana, Emejota.

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    1. MYRIAM. Gracias por tu constructivo comentario. Cierto también tu punto de vista sobre la generosidad ....y entonces voy y me planteo los orígenes de la misma y descubro que a veces, no siempre afortunadamente, se alía con cierta comodidad, sentido práctico e incluso pereza. Después dejo de darle al tarro y le agradezco a la vida lo afortunada que me ha conformado.

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  4. Decía mi abuelo que cambiar, significaba morir un poco. Acabar con el que había, para que el nuevo, bueno o malo, surgiera. Se me ocurre esto luego de leerte. El cambio es oportunidad, futuro...que nos puede beneficiar o quizás no...

    Besote guapa

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  5. MANUEL. Se que en esa cuestión tienes amplia experiencia y no solo me alegra, sino me agrada. Será por ello que tenga en alta estima a la emigración.

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Gracias por tu tiempo.