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lunes, 13 de marzo de 2017

LUNA, MADRES Y MATRIARCADO - 1

Resulta evidente que se debe conocer perfectamente el ciclo lunar.  La luna llena es muy mágica e hipnótica, y en ocasiones puede incluso parecer siniestra, como si fuera un ojo misterioso que nos vigila desde la oscuridad del cielo nocturno.¿Acaso no hemos admirado alguna vez la esbelta elegancia de una Luna creciente? En dicha fase lunar hay algo treméndamente frágil y delicado, incluso conmovedor.  El cuarto creciente jamás parece siniestro como la luna llena.  ¿Y qué decir del eclipse lunar? Resulta un fenómeno extraño y bastante sombrío, porque la luna se oscurece, poniéndose de color sangre o marrón.  Tanto en la antigüedad como en la Edad Media, esto se interpretaba como el anuncio de algún acontecimiento espantoso.


Si pudiéramos imaginar lo que habría significado observar la luna en  tiempos ancestrales, sin ningún conocimiento del universo material empezaríamos a darnos cuenta hasta qué punto siempre ha resultado ser un símbolo poderoso y el magnífico gancho que aún resulta ser para "colgarle" todas nuestras proyecciones psíquicas.
 Si uno fuera un habitante de las cavernas del neolítico, el primer hecho evidente que observaría en relación con la  Luna física sería que siempre está cambiando y sin embargo repite su ciclo de manera inmutable.  Según esto resulta una verdadera paradoja porque resulta indigna de confianza pero al mismo tiempo se puede confiar en su ciclo absolutamente.  A veces da luz, pero no la suficiente para aclarar nada y otra veces la luz se desvanece por completo y la noche resulta negra. De tal modo si uno fuera viajero nocturno de la antigüedad y por la noche confiara en la luz de la luna, pronto se toparía con dificultades debido a su inexorable disminución de la luz.  De ahí que se la considerase traicionera y que las primeras deidades lunares fueran paradójicas y de carácter ambiguo.


PERO, en la actualidad vivimos en la era de la electricidad, y no guardamos recuerdo de los tiempos en que las casas sólo estaban iluminadas por el fuego del hogar, la luz de las velas o las lámparas de aceite...y de esto último no hace tanto tiempo. En la era de la electricidad el cielo jamás se encuentra totalmente oscuro, pero NOSOTROS NO NOS DAMOS CUENTA DE ELLO.  Muchos habitantes de las ciudades jamás han visto una noche realmente negra. difícilmente tendremos la experiencia de la oscuridad absoluta de la Luna Nueva que tenían nuestros antepasados.  Cuando  existe un eclipse lunar resulta muy peculiar porque destiñe los colores de todas las cosas.  Paisajes y objetos cotidianos parecen extraños, como si fueran de otro mundo cuando hay luna llena. Ello puede resultar tan inquietante como atrayente.


 ¡Juguemos a extrapolar y ya veremos lo que nos espera en las entretelas de nuestro cerebro reptiliano! Podría resultar toda una película de terror y en absoluto me gustan. Menos mal que en gran número de circunstancias la cultura nos asiste, y mejor así, que siga, siga, que no pare de ampararnos dicha cultura mas  sin olvidar que dentro de nosotros  aún respira la bestia, el dragón encadenado en lo más profundo de  nuestra cueva osea y arteramente oculto en ilustraciones de cuentos infantiles y mitologías diversas

                                                                                            .....................continuará poquito a poco.

8 comentarios:

  1. Interesante no, lo siguiente... :)
    Gracias guapa
    Besos y salud

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    1. GENIN. Como un cuento!! Es que soy una vieja con una cría a cuestas...y aun me gustan las historietas!!

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  2. Nuestro satélite siempre fue motivo de inspiración de los grandes poetas por la gran influencia que siempre ha ejercido y por su poderosa carga emotiva, educacional y ancestral.
    Un saludo.

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    1. CAYETANO. Hay telita que cortar al respecto hasta nuestros días y no caeré en los "-ismos" porque una personalidad demasiado mediatizada por la sexuacion resulta demasiado primitiva y la marcha atrás ya no es, ni debe ser, ni espero que sea opción, pero siempre conviene conocer orígenes y composición de cualquier cuestión por diversos motivos.

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  3. Leyendote salto a mi el recuerdo de las noches de verano sin luna que ibamos a la playa a pescar mojarritas
    Nos tumbabamos en la arena al ver la via lactea
    Recuerdo el tremulo abrazo de el mas pequeño de mis hijos asustadondose porque parecia que se nos venia encima
    Vivienod en zona con poco alumbrado , las noches aun seiguen siendo magicas
    Cariños y buena semana Emejota

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  4. MARTHA. Lo que cuentas resulta precioso. Una joya de recuerdo.

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  5. La Luna caraqueña ha sido motivo de muchos poemas y leyendas de fantasmas y aparecidos en la ciudad. Las ánimas vagaban por la ciudad los días sin luna y la "Sayona" una de las leyendas más arraigadas en Venezuela lo hacía con el menguante (se le aparecía alos hombres que montaban los "cuernos" a sus esposas). Luna decembrina es un villancico muy popular en la ciudad.

    Besote

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  6. MANUEL. Resulta muy interesante lo que cuentas y se relaciona con lo que está por venir más adelante.

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Gracias por tu tiempo.